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18/04/2016

Buenos tiempos para la producción forrajera

En la jornada "Experiencia Forrajera", organizada por CLAAS, se afirmó que hay conocimiento, buenos costos para la inversión en tecnologías y resurge el negocio ganadero.

Unas 300 personas se sumaron a la propuesta de entrenamiento forrajero realizada el 6 de abril en Ameghino, provincia de Buenos Aires. El encuentro, de entrada libre y gratuita, fue una iniciativa de CLAAS y contó con SuperCAMPO como media sponsor. Ofreció actualización tecnológica en zonas clave para la producción de forraje como el oeste de Buenos Aires y la cuenca lechera de Sunchales. Las jornadas tendrán una nueva edición los días 18 y 25 de octubre de 2016.

En Experiencia Forrajera no podía faltar el manejo de alfalfa. El tema fue desarrollado por Sebastián Depino, de Forratec, quien sostuvo que “la clave para conseguir un suelo en condiciones aptas para una implantación exitosa reside fundamentalmente en el tiempo de barbecho”. Y recomendó aumentar la productividad y el aprovechamiento de las praderas perennes mediante la intensificación del uso de tecnología de procesos e insumos. “La relación precio de la carne e insumos es muy buena”, dijo.

En tanto, Depino alertó sobre los niveles de acidez de los suelos y el cultivo de alfalfa, y recordó que la forrajera es una bomba de extraer nutrientes. Por ejemplo, 10 toneladas de materia seca por hectárea de alfalfa extraen 300 kg de nitrógeno, 35 kg de fósforo, 300 kg de potasio, 110 kg de calcio, 25 kg de magnesio y 35 de kg de azufre.

Por su parte, Ezequiel Angeli, de CHR Hansen, se refirió a cómo funcionan en el silaje y para qué sirven los inoculantes. El técnico recordó que al ensilar alfalfa se producen menos pérdidas y se tienen mayores valores nutricionales. A la hora de las recomendaciones, puntualizó: almacenar la alfalfa entre un 35% a 40% de materia seca; ver el tamaño de las partículas adecuado, “si el silo va a ser nuestro único aporte de fibra, hay que trabajar con tamaños más grandes -2,5 cms-“, dijo; y llevar lo más rápido que se pueda el forraje cortado al silo para eliminar el aire y hacer una buena compactación. “La fermentación se produce en ausencia de oxígeno y hay que ponerla en marcha de inmediato”, apuntó.

“Cuando compramos un inoculante adquirimos bacterias que colonizan las masas. Para funcionar debe tener 100.000 unidades formadoras de colonias”, agregó Angeli.

Desde INTA General Villegas, Daniel Méndez llegó para desmitificar que los verdeos son un recurso caro. El técnico comenzó afirmando que un verdeo de 3000 kg/MS/ha puede dejar un margen bruto de u$s33 por hectárea y que fertilizándolo puede llegar a 5000 kg/MS/ha y un margen bruto de u$s150. Además, detalló que de u$s0,21 por hectárea de retorno se pasa a 0,90 fertilizando con nitrógeno y azufre la pastura.

En el campo, la jornada Experiencia Forrajera también abordó puntualmente la nutrición de los suelos. Fue Cristian Álvarez, de INTA General Pico, quien puso de relieve todo lo que se deja de ganar por no fertilizar. “Lo que manda es la cobertura”, dijo y recordó el agua que se pierde y la sal que se retiene en el suelo por la falta de cuidado.

Matías Sack, de Bunge, recomendó la reposición de fósforo en maíz y dijo que en los ensayos, sólo la respuesta a fósforo en el cultivo muestra ganancias de 400 kg/ha. Cuando se incorpora nitrógeno, fósforo y azufre, el rendimiento sube en 1700/2000 kg/ha. Con estos datos, el técnico invitó a analizar el retorno por cada dólar invertido en nutrición.

En tanto, Gastón Añez, de KWS, presentó los híbridos de maíz y recordó que cuentan con un programa genético propio en la Argentina, en especial de sileros. “Nuestros maíces permiten realizar un ajustado manejo de las densidades de siembra de acuerdo al lote, debido a que se caracterizan por sus espigas flexibles”, dijo.

Por su parte, el asesor privado Mauro Mortarini trajo a la jornada el manejo de malezas. Dijo que hay que cambiar la forma en que las controlamos. “La planificación es clave», afirmó, para luego agregar que hay que superponer la residualidad de los cultivos con una actitud preventiva. «Hay que meter la sembradora en un lote limpio”, apuntó. En su opinión, la segunda camada de Rama Negra es la que no estamos manejando bien y este año se están perdiendo más de 1000 kg/ha de soja por la presencia de Yuyo Colorado. Para las clorídeas recomendó rotar activos y dejar el graminicida para un golpe final.

Juan Orfail, de Dupont, presentó la tecnología STS y destacó las posibilidades de usar Ligate en los barbechos y Fitness para los de trigo.

En Experiencia Forrajera también estuvieron los fierros. José Costamagna, de CLAAS, relató el trabajo que hicieron dos picadoras JAGUAR sobre un lote de maíz y otro de sorgo, depositando ambas el forraje en un carro compactador de la firma Akron. Un producto de fabricación nacional que también se puede usar como esparcidor de estiércol.

CLAAS también exhibió su rastrillo giroscópico LINER 1650, la segadora DISCO 3500 trc, y Mainero su rotoenfardadora 5886, que permite confeccionar rollos de 1,56 m de ancho y hasta 1,80 m de diámetro y cuenta con un recolector extendido de 2 metros de ancho que evita pérdidas de material. El equipo logra de 45 a 50 rollos por hora, cuenta con neumáticos de alta flotación y capacidad para portar hasta 12 bobinas de hilo que le da alta autonomía de trabajo. Además, el monitor electrónico permite comandar todas las funciones desde la cabina del tractor.

De cara al futuro
Matías Sara es el productor de la localidad de Ambrosetti, Santa Fe, que se hizo famoso por sus análisis desde su @contalito en la red social Twitter. Estuvo en Experiencia Forrajera y se refirió al negocio ganadero. Dijo que estamos a mitad de camino entre diciembre de 2008 -el peor momento- y noviembre de 2010 -en la gran suba-.

“Estamos como en marzo de 2006, en el mismo lugar donde empezó todo, cuando Néstor cerró las exportaciones”, exclamó, y alentó a la audiencia: “Ya no nos vamos a enterrar solos si producimos más. Ahora la exportación cambia la situación. De acá en adelante esto se va a convertir en un buen negocio”.

“Hay gente que está entrando al negocio y esto cambia la tendencia. Estamos faenando menos hembras. Lo que se frenó son vaquillas y terneras, creemos que puede ser el productor el que se las guarda. Vamos a seguir reteniendo vaquillonas y eso va a mantener la escasez de carne. Se estacionó la faena de novillitos y terneros. Este año van a faltar novillos y es una señal de precios interesantes para lo que queda del año”, enumeró Sara. En su opinión, en terneros se está bastante cerca del mejor momento en 2010 y muy cerca de 2005, cuando se puso un peso mínimo de faena y a partir de ahí se cayó el precio.

Para Sara, los costos de sanidad todavía están a favor del productor. También el de las forrajeras y no es un momento para dejar de controlar malezas.

A la hora de los alertas, el productor del norte santafesino insistió en no perder de vista el poder de compra de la gente y contemplar que a los productores cada vez se les da menos. “La cadena se queda con la renta. El Estado se apropia de 9 puntos porcentuales más del negocio ganadero que en 2000, esto sin tener en cuenta el tema inflacionario. Además se suma el pago de ganancias con las vacas”, expresó Sara en una presentación que, pese a todo, mantuvo el tono esperanzador.

A continuación, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, también abordó el tema ganadero y recordó que, por malas políticas, se perdieron 12 millones de cabezas (equivalente a la totalidad del rodeo de Uruguay). De ese total, el 60% fueron hembras.

Para Chiesa, el negocio de la carne es de abanico. “Hay que desglosar y ubicar el corte de carne que mejor se paga en cada lugar. Por caso, la lengua en los Estados Unidos vale u$s8000 la tonelada”, puntualizó.

“En el mundo perdimos credibilidad y eso es lo más difícil de recuperar. Hoy tenemos el desafío de salir con un precio competitivo del novillo argentino. La carne es un bien escaso para el mundo en el futuro y el precio sube sistemáticamente”, les dijo Chiesa a los productores, técnicos y contratistas reunidos en Experiencia Forrajera.

Para el presidente de CRA, la ganadería argentina no tiene futuro sin exportación. “Estamos exportando un 3% y debemos exportar no menos del 10%”, opinó.

Otro dato ofrecido por Chiesa es que el 75% de la carne argentina se vende en carnicerías y el 25% en los supermercados. “La carne en el mostrador no va a bajar nunca”, afirmó.

Para Chiesa, el desafío económico es que la inflación deje sin efecto la recuperación sectorial; el desafío productivo es elevar algunos índices de productividad y el desafío social es que la mayor retención de vientres y la vuelta a la producción de animales más pesados no provoque una escalada de precios en el mercado interno.

“La relación novillo/maíz, que en la primavera del 2014 llegó a ser de 19 a 1 cerca de los puertos, hoy es de 10 u 11 a 1”, dijo el titular de CRA, e informó que la mayoría de los feedlots en los últimos meses han vendido y no han repuesto, teniendo una cantidad de hacienda encerrada que resulta un 7% inferior a un año atrás.

El periodista Héctor Huergo cerró el encuentro y ofreció su análisis sobre el cambio de expectativas. “Esto recién empieza”, dijo. En su opinión, a pesar de toda la agresión que sufrió en los últimos diez años, el campo jamás se detuvo. “El campo quiere hacer más y lo demuestra la presencia de todos ustedes en una reunión como ésta, de índole tecnológica”, expresó.

Huergo recordó a la audiencia que hubo dos drivers que cambiaron al mundo: la transición dietética y la irrupción del etanol. “Pasamos de la era de los excedentes a la era de la escasez”, dijo, y acotó que termina la era del petróleo y viene la de las energías renovables. “Es un mundo en el que los productores argentinos ya se subieron: 2 millones de toneladas de maíz van a etanol y éste al 12% del corte de las naftas”, sostuvo.

“Es una enorme oportunidad para el sector agrícola argentino. Producimos energía además de alimentos. La oportunidad está en un mayor uso local”, opinó y puso de relieve que en los Estados Unidos vale u$s100 la tonelada de rastrojo de maíz y se usa para etanol.

“¿Cuántos litros de gasoil necesitamos para cosechar una hectárea de soja, 20-30 litros? Con el 10% del aceite que me da la soja siembro una hectárea. Esto es la fotosíntesis. A fondo con el biodiesel, es lo más ecológico que hay”, expresó e invitó a pensar en verde, no sin antes anunciar que en este nuevo mundo sin petróleo el auto eléctrico va a barrer con todo. El ejemplo, el avance del Tesla 3, un automóvil 100% eléctrico que se vende a u$s35 mil y que recibió 276.000 peticiones de reserva a las 48 horas de haber sido lanzado.

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