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Fruticultura

05/08/2018

Control Biológico Contra el HLB

Avanza la cría de Tamarixia radiata, una avispa enemiga natural de la chicharrita que propaga el HLB (Diaphorina citri) y permitiría el control de la plaga.
Alrededor de 2,65 millones de toneladas de naranja, limón y mandarinas se producen en las regiones del NEA y del NOA.

Con una producción anual de 2,65 millones de toneladas, limones, naranjas y mandarinas son el motor de las economías regionales del NOA y NEA. Para consolidarse en el mercado internacional, técnicos y productores deben agudizar el ingenio para frenar el avance del Huanglongbing en la Argentina.

El laboratorio de Entomología del IN TA Bella Vista (Corrientes) avanza en la cría de Tamarixia radiata, un parasitoide que disminuye las poblaciones de la chicharrita que trasmite la enfermedad. Para el manejo integrado de plagas evalúan, además, el crisópido Ceraeochrysa Sp. Alcides Aguirre, del laboratorio de Entomología del INTA Bella Vista, destacó la importancia de contar con un controlador biológico que regule las poblaciones de Diaphorina citri –chicharrita que transmite HLB–. “Nos enfocamos en el estudio de la avispa Tamarixia radiata para conocer su comportamiento, criarla y liberarla en los alrededores de plantaciones citrícolas”, señaló.

Por la capacidad destructiva que tiene esta enfermedad, investigadores trabajan en el desarrollo de tecnologías y prácticas para su prevención. Además de producir con plantas provenientes de viveros certificados, el control de la chicharrita se puede hacer con productos químicos. Sin embargo, “en los programas de prevención no está prevista ninguna medida para disminuir su población en zonas urbanas con citrus o mirto (arbusto ornamental) ni en quintas abandonadas”, expresó Aguirre y agregó: “Por esto, desde el laboratorio de Entomología avanzamos en la producción masiva de la avispa que nos permite el control de la plaga sin productos químicos”.

ENEMIGO NATURAL. La avispa Tamarixia radiata es un parasitoide natural de Diaphorina citri –psílido asiático de los cítricos–, esto significa que la hembra pone un huevo sobre su huésped, acción que eventualmente le pr ovocará la muerte. “Estudios realizados en Florida (Estados Unidos) demostraron que la avispa puede disminuir con éxito las poblaciones de la chicharrita y reducir el impacto de la enfermedad”, indicó Aguirre.

Para entender todas las dimensiones sobre el comportamiento del vector, en la localidad correntina de Bella Vista, el equipo de investigadores liderado por Aguirre comenzó con el cultivo de la planta hospedera –Murraya paniculata– conocida como mirto, continuó con la reproducción masiva del psílido asiático de los cítricos y, ahora, se encuentra en la etapa de multiplicación del parasitoide. “Hace varios años que estamos observando y estudiando la chicharrita y el parasitoide”, indicó y añadió: “Si podemos contar con la infraestructura necesaria se podría pensar que, en 2020 a más tardar, podremos hacer las primeras liberaciones masivas de la avispa y evaluar los resultados a campo”. “El patógeno asociado con el HLB es una bacteria, denominada Candidatus Liberibacter”, explicó Vanesa.

Hochmaier, especialista en fruticultura del INTA Concordia –Entre Ríos–, describió: “Las plantas muestran síntomas sólo después de un período de latencia que puede ir de los seis meses hasta los tres años. Una vez infectadas, no se recuperan y se tornan comercialmente improductivas”. Puntualizó en las señales a las que hay que prestar atención. “Suele comenzar con un amarillamiento de las ramas superiores y, con el tiempo, se extiende a toda la planta. Luego de algunos meses o años, puede provocar su decaimiento o hasta la muerte”, completó el especialista.

El caso de Uruguay. Con una producción de cítricos destinada a la exportación para consumo en fresco y marcada por la inocuidad como parámetro básico para el acceso a los mercados más exigentes, Uruguay es el quinto exportador del Hemisferio sur de cítricos en fresco y proveedor contra estación al HN con fruta de alta calidad y trazabilidad. “En 2017, nuestra producción de cítricos alcanzó las 264 mil toneladas”, manifestó José Buenahora, entomólogo investigador del INIA Salto Grande. “Hasta la fecha, no hemos detectado HLB, aunque la presencia del vector y su prevalencia en la región, nos pone en alerta y nos llevó a desarrollar diferentes métodos de control para reducir las poblaciones de Diaphorina citri”, indicó.

Los estudios para el ajuste de la cría de Tamarixia comenzaron en 2014. En el último año, se realizaron algunas liberaciones experimentales. “Actualmente nos preparamos para escalar la cría y liberarlas en grandes áreas”, afirmó Buenahora. “Este enemigo natural independientemente de que pueda ser liberado en las quintas citrícolas será también muy útil en predios abandonados, pueblos y ciudades donde generalmente en cada casa hay un cítrico y el control es difícil”, dijo.

HOY. En el marco de las acciones de (Senasa) dentro del Programa Nacional de Prevención del HLB (PNPHLB), en 2012 se detectó en forma temprana la presencia de HLB en el norte de Misiones. En 2017, las alarmas se encendieron para las localidades de Sáenz Peña –Chaco– y Formosa. En agosto de ese mismo año, se detectó en La Banda –Santiago del Estero– y en octubre en Ituzaingó  Corrientes– en árboles de cítricos del arbolado urbano. En diciembre pasado, Senasa comunicó el hallazgo de insectos portadores en Entre Ríos, al norte del macizo del río Uruguay, en Villa del Rosario.

De acuerdo con Sebastián Perini, especialista del INTA Chajarí  Entre Ríos–, “el programa para prevenir el HLB pone énfasis en el monitoreo permanente de los lotes para detectar síntomas en el follaje de la planta o actividad del insecto vector”. “Ante el primer síntoma, se debe proceder a eliminar las plantas enfermas, reemplazarlas con plantines de viveros certificados y usar insecticidas químicos o biológicos autorizados por Senasa para el control del insecto vector”, señaló Perini.

Por María Rovere para Super CAMPO.

 

 

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