Supercampo

Twitter

Facebook

G Plus

Suscribite

02/11/2016

La Argentina, con potencial para triplicar la superficie bajo riego

La adopción de esta tecnología permite hacer un uso eficiente del agua y potenciar la producción de alimentos en el futuro.

En 1960, el mundo disponía de 0,45 hectáreas agrícolas para alimentar a cada uno de los 2.500 millones de habitantes. Hoy, la superficie se redujo a la mitad y sólo contamos con 0,24 hectáreas por persona para más de 7 mil millones de habitantes. En este contexto, el riego eficiente tiene un rol estratégico.

Seg√ļn Aquiles Salinas ‚Äďespecialista en tecnolog√≠as de riego del INTA Manfredi, C√≥rdoba‚Äď, ‚Äúpara 2030, la Argentina tiene potencial para sumar dos millones de hect√°reas productivas m√°s y, as√≠, superar las seis millones.¬†(…) Estamos en condiciones de triplicar la superficie irrigada, lo que le permitir√° enfrentar la demanda de alimentos y el cambio clim√°tico‚ÄĚ.

‚ÄúDebemos ser competitivos y el riego suplementario es una buena herramienta para alcanzar los valores m√°ximos de rendimientos de los cultivos‚ÄĚ, agreg√≥ Salinas, y subray√≥: ‚ÄúLa Argentina tiene un rol protag√≥nico en la producci√≥n de alimentos del futuro y tenemos que aprovecharlo‚ÄĚ.

Para el experto, ‚Äúalcanzar esta meta demandar√° una fuerte inversi√≥n en tecnolog√≠as de riego con numerosos beneficios asociados: un uso m√°s eficiente del agua, la ampliaci√≥n del √°rea productiva y el incremento de la productividad‚ÄĚ.

Sin embargo, para alcanzar el potencial estimado habrá que tener en cuenta aspectos relacionados con la capacitación, la transferencia de la información disponible, el respaldo crediticio y el ordenamiento territorial, entre otros factores.

‚ÄúEl 80% del riego en el pa√≠s es gravitacional‚ÄĚ, se√Īal√≥ Salinas, quien explic√≥ que se trata de una tecnolog√≠a hist√≥rica implementada hace m√°s de 5.000 a√Īos en el Antiguo Egipto y que, a√ļn en la actualidad, es la m√°s difundida entre los productores. Entre las razones, se√Īal√≥ que se debe a que el agua utilizada proviene de inversiones realizadas por el Estado, por lo que no requiere una gran erogaci√≥n para los productores y el canon de riego no tiene impacto econ√≥mico en relaci√≥n con los beneficios percibidos.

Aun as√≠, para el especialista del INTA ‚Äúesta tecnolog√≠a requiere una significativa mejora en la eficiencia de la aplicaci√≥n, en especial en zonas Cordilleranas‚ÄĚ. Y, en este sentido, inst√≥ a los productores a ‚Äúaplicar tecnolog√≠as para mejorar la eficiencia en el uso del agua para, con ello, incrementar en m√°s de 700 mil hect√°reas la superficie con la misma cantidad de agua‚ÄĚ.

En cuanto al riego presurizado en cultivos extensivos ‚Äďque ocupa el 22% de la superficie‚Äď, para regiones como la de C√≥rdoba faltan cr√©ditos para su implementaci√≥n y una mayor infraestructura energ√©tica.

Actualmente, en el pa√≠s se riega s√≥lo el 5% del √°rea cultivada ‚Äď2,1 millones de hect√°reas‚Äď a partir de aguas superficiales y subterr√°neas. A pesar de su baja eficiencia relativa, esa superficie genera alrededor de un 13% del valor de la producci√≥n agr√≠cola nacional.

Riego, principal destino de los recursos hídricos

De acuerdo con cifras de la Unesco, el 17% del √°rea bajo riego del mundo produce el 50% de los alimentos. ‚ÄúEn un mundo con una superficie limitada para producir, tecnolog√≠as como el riego cumplen un rol trascendental a la hora de aumentar la productividad y el rendimiento‚ÄĚ, subray√≥ Salinas.

Pero no todos tienen la misma disponibilidad de tierras. Y, en este sentido, la FAO asegur√≥ que las regiones del mundo con mayor potencial para extender sus superficies y rendimientos son Asia, √Āfrica y Am√©rica Latina.

Salinas fue m√°s all√° y detall√≥ que los pa√≠ses en v√≠as de desarrollo tienen un 70% de potencial de aumentar su √°rea irrigable, mientras que los pa√≠ses desarrollados ya no tienen m√°s posibilidades de ampliar la superficie regada. ‚ÄúLa expectativa est√° en nosotros‚ÄĚ, indic√≥ el t√©cnico de Manfredi.

En la Argentina, el 65% de las más de dos millones de hectáreas irrigadas es abastecido con aguas superficiales, y el resto con agua subterránea. Entre los cultivos con mayor participación en los sistemas de riego se encuentran los frutales con un 24%, seguidos por el arroz con un 13% y los forrajes con 12 por ciento.

Asimismo, se supo que la superficie total cultivada en el pa√≠s present√≥ ‚Äďen los √ļltimos 20 a√Īos‚Äď un crecimiento sostenido que permiti√≥ pasar de 27,80 millones de hect√°reas en 1992 a m√°s de 39 en 2012. Sin embargo, la superficie irrigada no acompa√Ī√≥ esa tasa de crecimiento y se ubica en s√≥lo 2,1 M de hect√°reas.

Seg√ļn la FAO, la Argentina cuenta con un contexto favorable en relaci√≥n con los recursos naturales para incrementar la superficie con riego y para usarlo como herramienta eficiente.

FUENTE: INTA Informa

Archivado en: , , , ,

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *