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Agricultura familiar

28/05/2018

Energías limpias: mayor autonomía a menor costo

Un estudio de alcance regional revela cómo las familias recurren a usos simultáneos de fuentes y artefactos para resolver la demanda energética. Disponibilidad, calidad de los servicios y prácticas culturales en la agricultura familiar.
Los equipamientos son posibles de autoconstruir por los usuarios mediante capacitaciones, se confeccionan con materiales que se consiguen en las localidades, cuentan con manuales de autoconstrucción y planos que no restringen su adaptabilidad y modificación.

Disponibilidad, calidad de los servicios y prácticas culturales. Esas son las principales dimensiones que se pueden analizar a partir de un relevamiento realizado por un equipo de investigación encabezado por el IPAF Región Pampeana del INTA. El estudio permite caracterizar los diferentes usos y las diversas fuentes de energía que tiene la agricultura familiar. Las encuestas se llevaron a cabo en 47 localidades de la región, con una muestra de 104 entrevistas semi-estructuradas, que involucran a 352 productores. Los resultados obtenidos indican que los agricultores acceden a la energía a partir de estrategias de diversificación.

“Un mismo requerimiento energético es cubierto con distintas fuentes y artefactos, de acuerdo al momento del año y la disponibilidad de los recursos de cada familia”, reconocen los investigadores Edurne Battista y Sergio Justianovich, al frente del equipo que relevó la encuesta. El diagnóstico elaborado por el INTA puede servir para resolver problemas relevados y aprovechen el uso de fuentes renovables para la energización rural.

RESULTADOS. El 67 por ciento de las familias entrevistadas reside en el ámbito rural, un 30% en el periurbano y sólo un 3% en el urbano. El 89% está conectado a la red eléctrica. Un 62 % manifestó que el servicio resulta muy caro en relación a su estructura de costos y un 48% informó que tiene cortes frecuentes que afectan la actividad productiva y la vida doméstica. En el 65% de los casos cuentan con grupos electrógenos que cumplen múltiples funciones cuando se corta la red convencional.

En cuanto a la refrigeración de alimentos, el 89% lo hace con electricidad y el 11% restante por medio del gas envasado. Otro dato relevante es que la principal fuente de energía utilizada, en un 72% de los casos estudiados para el bombeo de agua es la electricidad. El bombeo se asocia a fines domésticos y productivos en el 74% de los casos. Un dato curioso es que el 77% de los entrevistados utiliza leña para fines múltiples y la mayoría de los consultados accede a la misma desde sus propios predios productivos o el de sus vecinos o parientes.

En lo que se refiere al acceso al gas, el 100% utiliza esta fuente como suministro. El 66% lo hace mediante la compra de garrafas, el 14% con tubos de gas, el 9% adquiere zeppelin y el 11% gas natural. Otro dato relevante se advierte en la cocción de alimentos donde existe multiplicidad de energías identificadas y usos simultáneos de más de una fuente. Un 43% cocina sólo con gas. Un 38% lo hace con gas y leña, un 9% con gas y electricidad y un 5% con electricidad, leña y gas. Es interesante también analizar la multiplicidad de artefactos registrados para cocinar: cocina a gas, cocina económica, horno eléctrico, horno de barro, fuego abierto, cocina eléctrica y brasero.

Cuenca del Salado. La Agencia de Extensión Rural de Chascomús y el Programa ProHuerta tienen experiencia y entrenamiento en el uso diversificado de energías. Junto a investigadores del IPAF Región Pampeana acompañan a familias rurales y periurbanas que tienen limitado acceso a las fuentes convencionales, capacitan para la instalación de dos dispositivos que resuelven demandas de la zona: estufas de alta eficiencia en combustión y aprovehamiento de calor (tipo Rocket Jota) y termotanques solares diseñados por la Universidad Nacional de La Plata y adaptados por el IPAF Región Pampeana.

“Estos dos equipamientos son posibles de autoconstruir por los usuarios mediante las capacitaciones que realizamos, se confeccionan con materiales que se consiguen en las localidades, cuentan con manuales de autoconstrucción y planos que no restringen su adaptabilidad y modificación”, explica el técnico Lisandro Butler. “Los calefones se instalan en diversos puntos de los 6 distritos donde tenemos relación directa con diversas poblaciones. Su instalación nos permite mejorar el uso integral del agua para consumo. Además trabajamos en el acceso al agua segura para la producción de tambos elaboradores de masa y mozzarela, en Punta Indio y Magdalena”.

En la localidad de General Belgrano, a partir de una articulación institucional con la Asociación Civil Puilque Alma Solidaria y el municipio, desde la Agencia de Extensión Rural INTA Chascomús, aportaron herramientas del Programa ProHuerta (INTAMDS) para el desarrollo de un centro demostrativo y educativo para la producción diversificada y la aplicación de energías renovables. El técnico del ProHuerta, Maximiliano Bongiorno explica los avances de este emprendimiento: “En 2016, se instaló un pequeño monte frutal y se armó un invernadero donde se siembran todas las especies del kit que provee el programa ProHuerta. Se montó un centro demostrativo de tecnologías limpias. Se programaron actividades relacionadas con bioconstrucción y energías renovables. Se realizaron capacitaciones que permitieron dejar instalada una estufa a leña de alta eficiencia de combustión tipo Rocket y un calefón solar según el diseño desarrollado por Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF) Región Pampeana. Al mismo tiempo, representaron instancias de formación en estas temáticas para vecinos de la comunidad. El proyecto se presentó en el concurso AgroEmprende del Ministerio de Agroindustria de la Nación, que tiene por objetivo promover iniciativas productivas para jóvenes emprendedores rurales y fomentar su arraigo en el ámbito rural. Logró una mención de reconocimiento, que consiste en un premio económico destinado a fortalecer el proyecto”.

Este grupo también trabaja en diferentes opciones tecnológicas con productores porcinos, a partir de unidades demostrativas en los campos con camas profunda para cría desarmables y transportables, parideras, comederos tolva y refugios para lechones que generar el confort térmico requerido a partir de la utilización del principio de energía. Bongiorno y Butler, con su práctica de extensión y el contacto directo con productores agrícolas, ganaderos y pobladores de los cordones periurbanos de las localidades de la Cuenca del Salado, corroboran los datos relevados por los investigadores del INTA.

Realidad en números:

  • El 67% de los entrevistados reside en el ámbito rural, un 30 por ciento en el periurbano y sólo un 3% en el urbano.
  • Red Eléctrica. El 89% de las familias está conectada a la red eléctrica. El 48% manifiesta tener cortes frecuentes. El 65% de los encuestados cuentan con grupos electrógenos propios
  • Refrigeración de Alimentos. El 89% refrigera alimentos con energía eléctrica. El 11% con gas envasado
  • Acceso al agua. 72% bombea agua con redes convencionales de electricidad. El 74% de los casos el bombeo de agua se asocia a fines domésticos y productivos

Por Cora Gornitzky para Super CAMPO.

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