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05/12/2016

8 pasos para limpiar una cosechadora

La maquinaria utilizada a la hora de la trilla es una importante fuente de diseminación de malezas. Cómo evitar que esto ocurra. Por José Peiretti (*).

Las malezas resistentes tienen su origen en una conjunción de factores concurrentes tales como la siembra directa (SD), la tecnología genética de resistencia al glifosato (RG), escasas rotaciones, el herbicida glifosato como mono-producto y el uso de distintos herbicidas con el mismo modo de acción. El uso indiscriminado del glifosato en un sistema de monocultivo ha ejercido una presión en la comunidad de malezas que ha controlado eficazmente a las sensibles, pero que a su vez ha ejercido una presión de selección en forma sostenida, lo que genera la aparición de malezas resistentes a glifosato.

Las malezas resistentes a herbicidas ya están instaladas en nuestro país. Dependerán de nosotros los cambios a realizar para que este impacto sea menor. Como primera medida, debemos entender el problema, estudiarlo y aportar soluciones, y esas soluciones vienen de la mano del manejo de las comunidades de malezas y no sólo del control químico de las mismas. Basta con observar lo realizado en los últimos años: es claro y evidente que hemos trabajado intensamente en generar biotipos resistentes a glifosato; por lo tanto, el esfuerzo es comenzar a manejar el sistema de forma diferente.

En el problema global llamado malezas, un factor relevante es la cosechadora, ya en el año 1978 cuando el sorgo de Alepo cubría una extensa área en la pampa húmeda, el ingeniero agrónomo De Dios en el INTA Pergamino decía: “Las evaluaciones realizadas permiten afirmar que la cosechadora es un importante medio de difusión de las semillas de sorgo de Alepo”.

Existen casos comprobados de campos totalmente limpios de malezas resistentes, donde de un año para el otro surgen problemas por la aparición de manchones en forma lineal coincidentes por donde transitó la cosechadora, y principalmente en la zona donde ingreso está máquina a trabajar al lote. Esto se debe a que la cosechadora puede haber provenido de zonas con alta incidencia de malezas, las cuales llegaron a semillar e ingresar a la máquina. Estas malezas que logran producir simientes y completar su ciclo son las mismas especies que en los actuales sistemas productivos son catalogadas como resistentes. Es por esto que se aconseja tomar todos los recaudos de control frente a esa aparición, pero el mejor método es siempre el preventivo y es por esto que a continuación se explica cómo limpiar la cosechadora antes de que ingrese a un nuevo lote.

Este trabajo incluye consejos prácticos para implementar al momento de realizar la limpieza de las máquinas cosechadoras cuando se sale de un lote y se ingresa a otro cuyo destino de la producción sea a grano o bien semilla. De esta manera se trata de evitar la contaminación con simientes de malezas, las cuales por haber permanecido y fructificado en estos lotes se destacan por presentar una fuerte resistencia al herbicida total glifosato.

Guía de limpieza de cosechadoras entre cambio de lotes

Esta limpieza debe realizarse fuera del lote productivo y en un lugar de trabajo donde estas semillas no puedan germinar y generar un problema. El lugar adecuado es el patio del casco de la finca o sobre un camino rural donde luego se pueda juntar y destruir el material extraído con la limpieza.

1- Al finalizar la tarea de cosecha de un lote de producción, el personal encargado de la máquina cosechadora debe proceder a la limpieza general de la máquina, tratando de que el flujo de aire de la sopladora llegue a todos los órganos de la máquina.

2- En máquinas convencionales, prestar mucha atención en el momento de limpiar la zona de sacapajas, zaranda y zarandón dado que es una zona susceptible donde quedan adheridas muchas semillas de malezas, que se encuentran en mayor proporción en el material no grano (paja y granza) que ingresa a la máquina.

3- Importante destapar y limpiar delicadamente zonas críticas donde se alojan este tipo de semillas, como son el sin fin de retorno y de grano limpio.

4- Destapar y limpiar la noria de granos del retorno y de grano limpio.

5- Limpiar minuciosamente el cabezal y toda la zona del embocador.

6- Una vez que se limpió con aire a presión los distintos órganos de la máquina, se debe poner en funcionamiento la cosechadora en vacío con el cabezal embragado, a las revoluciones de régimen para que las fuerzas de vibración que se produzcan ayuden a expulsar material que haya sido removido durante el proceso de limpieza con flujo de aire (sopladora). En esta operación el variador del ventilador o turbina de la cosechadora debe operarse al máximo de su capacidad.

7- Finalizado este proceso, se debe hacer fluir por todos los órganos internos de la cosechadora material seco con mucha hoja que ayude a barrer posibles semillas de malezas que pueden haber quedado ocultas durante el proceso de limpieza inicial. Para esta etapa se recomienda utilizar un fardo, o bien parte de un rollo desmenuzado, de alfalfa o rastrojo de trigo teniendo la precaución de que el mismo haya sido henificado en lote libre de malezas. Con la cosechadora en funcionamiento, el cabezal y el molinete embragados y las tapas de los sinfines y norias cerradas se debe proceder a alimentar la cosechadora con este material. El heno se debe proveer con una horquilla, colocándolo desmenuzado desde ambos extremos del cabezal y en forma continua para producir un flujo de material por los sistemas de trilla, separación y limpieza de la cosechadora.

8- Una vez finalizado este proceso donde la máquina ingirió y expulsó material de fibra y hoja proveniente de un heno utilizado como barredora interna de la cosechadora, se debe repetir todo el proceso de limpieza con sopladora de aire de la máquina (norias y sinfines abiertos) para descartar todas aquellas semillas y paja que fue removida del interior de la cosechadora y que pudo no haber sido expulsada con el barrido del fardo o rollo desmenuzado.

Se debe prestar mucha atención a la limpieza del carro tolva que acompaña a la cosechadora, el cual también puede estar infectado con semillas de malezas resistentes. A la hora de ingresar a trabajar a un lote destinado a semilla se debe tomar la precaución de descartar los granos de la primera tolva que se coseche, para de esta forma asegurar que no se están contaminando estas semillas con la de malezas ingresadas a las máquinas en lotes anteriores.

En el caso de los lotes destinados a semilla, una vez descartado la primera ½ tolva de semillas, se debe sopletear la tolva autodescargable y también introducir 15kg de heno desmenuzado para limpiar las partes difíciles y ciegas de los sinfines del carro tolva.

(*) José Peiretti es ingeniero agrónomo del INTA EEA Salta. Ésta fue su disertación en la Jornada de Malezas del Norte, organizada en noviembre por el Ministerio de Agroindustria en la provincia de Salta.

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