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Actualidad

10/06/2020

La crisis impulsa la horticultura familiar

En épocas difíciles surge la idea de cultivar las propias hortalizas. Un programa de la UBA indica que contribuye al autoabastecimiento y fortalece vínculos personales..
FOTO: Sabe la Tierra.

Por Sebasti√°n Tamashiro

(SLT FAUBA) Las personas que viven en las ciudades se interesan cada vez más en la horticultura urbana. Entre el cemento y los edificios, las huertas se convirtieron en espacios de producción, socialización y encuentro con la tierra, las plantas y los insectos.

‚ÄúEn contextos de crisis socioecon√≥micas en los que se dificulta el acceso a los alimentos, aumenta la cantidad de huertas urbanas porque se piensan como espacios para producir las propias hortalizas‚ÄĚ, se√Īalaron docentes de la Facultad de Agronom√≠a de la UBA (FAUBA) que integran el Programa de Extensi√≥n Universitaria en Huertas Escolares y Comunitarias (PEUHEC), de la misma instituci√≥n. La horticultura urbana puede ayudar al autoabastecimiento, y a fortalecer las relaciones entre los ciudadanos y la naturaleza. Destacan la relaci√≥n entre las huertas urbanas y el derecho a la alimentaci√≥n.

‚ÄúTanto a mediados de la d√©cada del ’90 como en las crisis que atravesamos en 2002, 2008 y ante la presente pandemia, observamos un crecimiento en el n√ļmero de huertas urbanas. Durante las crisis socioecon√≥micas, muchas personas comienzan a armar huertas en sus casas con la idea de autoabastecerse‚ÄĚ, se√Īal√≥ Mar√≠a Ximena Arqueros, docente de la c√°tedra de Sociolog√≠a y Extensi√≥n Rurales de la FAUBA.

‚ÄúAunque las huertas urbanas se inician con un anhelo de producir el propio alimento, luego, ese objetivo suele cambiar. No son experiencias exclusivamente productivas ni de sectores populares de la ciudad. En los √ļltimos a√Īos se acercaron a la horticultura urbana personas con distintas expectativas e intereses, como pueden ser el v√≠nculo con los alimentos, con procesos biol√≥gicos, con el reciclado de residuos y hasta con la ocupaci√≥n de los espacios. M√°s all√° de cu√°nto se produzca y de qui√©nes lo hagan, las huertas tienen un gran contenido simb√≥lico‚ÄĚ, indic√≥ Nela Gallardo, docente de la c√°tedra de Sociolog√≠a y Extensi√≥n Rurales de la FAUBA.

Arqueros agreg√≥ que ‚Äúpara mucha gente, el hecho de estar al aire libre y en contacto con flores y mariposas ya es placentero. Simboliza conectar con la energ√≠a vital en medio del cemento. Las pr√°cticas hort√≠colas permiten satisfacer necesidades humanas como la de participar, de crear, de generar identidad, de subsistir y de libertad, entre otras, de forma simult√°nea y sin√©rgica‚ÄĚ.

En este sentido, Gallardo le dijo a Sobre la Tierra que en emergencias como la actual, muchos grupos recurren a la huerta comunitaria como espacio para reconstruir y fortalecer el tejido social y las relaciones entre las personas. ‚ÄúAunque hoy la gente no pueda reunirse f√≠sicamente, los equipos huerteros siguen activos intercambiando informaci√≥n y generando nuevas propuestas a trav√©s de diferentes canales de comunicaci√≥n‚ÄĚ.

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