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Agricultura

06/03/2019

Alimentos: El diálogo rinde su fruto

Un alimento bueno, justo y limpio. Un debate sincero y, además, una mirada innovadora de la plataforma FRU.TO dedicada a la comida, la abundancia, los desperdicios y el hambre.
Un grupo de investigadores proponen una nueva mirada sobre los alimentos en relación con su contexto de producción.

Aproximar el saber al comer, el comer al cocinar, el cocinar al producir, el producir a la naturaleza. De eso se trata FRU.TO, una plataforma de compromiso y movilización para discutir la alimentación.

Allí fueron invitados investigadores del INTA para exponer durante la segunda edición de este original seminario internacional, que se llevó a cabo en San Pablo, Brasil, entre el 25 y 27 de enero. “En FRU.TO invitamos a repensar la relación con el alimento y también con la falta de él. Buscamos alternativas, ideas y proposiciones para dar más acceso a un alimento bueno, justo y limpio”. Lo dice Felipe Ribenboim, graduado en gastronomía y creador, junto al chef Alex Atala, de este innovador encuentro para repensar la tecnología y el saber ancestral, la naturaleza, el cultivo, la cosecha, la mesa, la olla, la cultura y la identidad.

En diálogo telefónico desde San Pablo, su ciudad natal, Felipe Ribenboim explica que FRU.TO es un encuentro que se propone discutir y dialogar en torno del alimento. “Tratamos al alimento con todas sus relaciones transversales: con la naturaleza, el medio ambiente, la cultura, la sociedad y la economía. Sabemos que el alimento está muy cargado de historias y representa una expresión cultural y una organización social. Fruto acontece en San Pablo, se realiza el día del aniversario de esta megalópolis y está ligado a su historia de mixtura, con procesos industriales complejos, movimientos rurales y pueblos indígenas”.

Ribenboim es graduado en gastronomía en Florianópolis, tiene un master en creatividad en cocina de la Universidad de Barcelona y es productor cultural. Comparte con su amigo Alex Atala, el chef brasilero más punk de la gastronomía contemporánea, una percepción que es toda una declaración de principios: el alimento como expresión de identidad cultural. Por eso fundaron juntos ATA, un instituto que promueve estos diálogos de la alimentación.

El mantra de ATA es comprender mejor la relación con la comida, donde la sustentabilidad de la alimentación no sólo consiste en proteger a los recursos naturales, sino también a las familias que proveen esos alimentos. En ATA tratan a la comida en su integralidad, miran el ecosistema, analizan la sostenibilidad, indagan en los modos en que un determinado alimento nos expresa como sociedad: “Si es cierto que los alimentos pueden ser una representación de la abundancia, su carencia es el indicio más evidente del hambre”, advierte Felipe Ribenboim , creador también de Alimentario, un original proyecto sobre arte y construcción del patrimonio alimentario brasilero, que a partir de 2014 abrió un segmento dentro de las exposiciones, al abarcar los universos de las artes visuales y de la cultura alimentaria, con un segmento de exhibiciones, muestras y capacitaciones que incluye la participación de las cocineras escolares que ya recorrió museos, bibliotecas y exposiciones de San Pablo y Milán.

EN FOCO. En su segunda edición, FRU.TO reunió a más de 50 profesionales, científicos, investigadores, productores y activistas, dispuestos a dialogar sobre una nueva mirada sobre el alimento. Los investigadores del IPAF Región Pampeana, Edurne Battista y Sergio Justianovich presentaron una ponencia sobre “Investigación y desarrollo a lo largo de los actores de la cadena del alimento”. Allí compartieron experiencias participativas para mejorar la calidad de los alimentos de circuito corto de comercialización que beneficia tanto a agricultores frutihortícolas como a consumidores que buscan alimentos frescos y saludables.

“Valoramos la participación de los investigadores del INTA, porque este instituto traduce muy bien la articulación entre la academia y abre nuevas posibilidades para entender el rol público en la cadena alimentaria”, advierte Ribenboim. Para él, alimentarse es también un acto político, que ocurre en un mundo donde 815 millones de personas pasan hambre. Los creadores de FRU.TO saben que un puñado de grandes empresas dominan la circulación de los alimentos, pero confían en que las nuevas generaciones puedan comprender que la humanidad está en una encrucijada alimentaria. Felipe Ribenboim y Alex Atala son chef, gestores culturales, divulgadores de la identidad alimentaria brasilera y son también los creadores de esta original plataforma de diálogo en el que los jóvenes investigadores del INTA lograron compartir sus experiencias.

Por Cora Gornitzky para Super CAMPO.

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