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Agricultura

12/04/2018

Cebada: Avances para la Calidad Industrial

Según las últimas investigaciones realizadas en la Fauba, la fertilización con nitrógeno y azufre mejora los rendimientos y la calidad para la elaborar cerveza tras resultados positivos con el estrato de malta.
Cebada. Los estudios confirmaron que la fertilización nitrogenada era clave: aumentaba tanto el rendimiento como el contenido de las proteínas de la cebada.

Investigadores de la Facultad de Agronomía (UBA) avanzaron en un especializado de cervezas que mejora la calidad de la cebada con ajustes en la fertilización con azufre. Este trabajo permite a los productores satisfacer los estándares requeridos por los fabricantes con mejoras en la industria. Las primeros resultados fueron positivos ya que se trata del principal parámetro industrial que es el extracto de malta: da grandes resultados a los productores y permiten satisfacer estándares requeridos por los fabricantes.

En este marco, la facultad de Agronomía de la UBA avanza en la serie de investigaciones para determinar el impacto de la fertilización azufrada en la calidad del cultivo de cebada y su utilidad en la producción de cervezas. “En general, cuando estudiamos la fertilización de los cultivos apuntamos a aumentar el rendimiento. Pero en el caso de la cebada cervecera, vamos más allá porque también tenemos en cuenta la calidad”, explica Pablo Prystupa, docente a cargo de la cátedra de Fertilidad y Fertilizantes de la Fauba y que estudia este avance hace varios años analizando cómo la fertilización afecta la calidad de la cebada siendo ésta la materia prima para fabricar la cerveza.

El azufre es la clave de la calidad dentro de estas prácticas asociadas con la mejora de la calidad del cultivo y al cumplimiento de los requisitos que la industria requiere. Se trata de un nutriente que el cultivo de la cebada siempre demandó. Recién en las últimas décadas comenzó a escasear en los suelos, con lo cual surgió la necesidad de fertilizar.

EJEMPLO. En Argentina comenzaron a hallarse deficiencias de azufre a fines de la década de 2000 y fue a consecuencia del crecimiento de la agricultura por el llamado auge de la soja que proporcionó una caída en la materia orgánica de los suelos. “A partir de este momento, comenzó a notarse la falta de azufre en los diversos cultivos, entre ellos, la cebada”, resaltó el docente de la Fauba. Los estudios confirmaron que la fertilización nitrogenada era clave: aumentaba tanto el rendimiento como el contenido de las proteínas de la cebada. Asimismo, concluyeron que la fertilización azufrada incrementa el rinde como sucede con los cultivos de trigo. “El azufre no modificó la cantidad pero sí el tipo de proteínas de grano. Cuando se aplicaba este fertilizante, en el grano aparecían mayores porcentajes de proteínas ricas en azufre. Además, la fertilización azufrada mejoraba el indicador industrial por excelencia que es la densidad del extracto que se usa para hacer la cerveza”, agrega Pablo Prystupa como especialista en el tema.

 

 

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