Supercampo

Twitter

Facebook

G Plus

Economía y mercados

26/05/2012

Cómo elegir un fideicomiso agropecuario

Debido a la rentabilidad del negocio agropecuario ha crecido la oferta de pools de siembra.
La diversificación es uno de los puntos más importantes.

Una de las opciones de inversión más mencionadas en los últimos tiempos, por su rentabilidad superior con respecto a otras, es el fideicomismo agropecuario, también conocido como “pool de siembra”. Esta modalidad permite entrar al negocio agropecuario con una cantidad de dinero moderada (lo ideal es por lo menos 10 mil dólares) y obtener una tasa de rendimiento de hasta 25% según la campaña, con lo que quedaría a cubierto de la inflación real.

Debido a estas ventajas existe interés entre personas ajenas al sector agropecuario e incluso productores que, por su escala, pueden invertir en una época donde hay menos disponibilidad de campos en alquiler. Con la creciente oferta de estos fideicomisos, quienes quieren participar deben tener en cuenta algunos aspectos para que su inversión sea segura. Super CAMPO consultó al economista Sebastián Olivero, quien detalló algunos de los elementos que sería onveniente considerar:

El historial del fideicomiso o el pool y dónde está operando, consultándolo a través de la página web o por información consolidada que haya sido auditada por una firma seria y con trayectoria en el medio. De esta manera se puede conocer la rentabilidad de las últimas campañas y determinar, si hubo un año más flojo, cuáles fueron las causas.

Características de sus directivos, tales como la idoneidad, experiencia, si son ingenieros agrónomos y, sobre todo, si cumplen con lo que prometen y manejan el dinero con prolijidad. Se puede solicitar una entrevista y pedir referencias de otros inversores para conocer sus experiencias.

El manejo de la venta es otro punto fundamental a tener en cuenta y por ello hay que consultar cuáles son las estrategias comerciales para capturar rentabilidad antes de la siembra, como puede ser la operación con futuros, forwards y opciones. Es decir que hay que interiorizarse de una manera abarcativa sobre costos, rendimientos y precios de venta, que siempre fluctúan.

La diversificación debe ser geografica en tipo de cultivos. En cuanto a la primera, si se siembran 300 hectáreas, aumenta el riesgo de una contingencia climática desfavorable. Por lo tanto, debería considerarse un mínimo de 1.000 hectáreas y repartidas en distintos ambientes, ya que es muy difícil (aunque puede suceder) que en todas las zonas se produzcan fenómenos tales como sequías o heladas, por ejemplo. En cuanto a la diversificación de cultivos, si bien la soja viene reinando, también es sano apostar por maíz y girasol, así como trigo y cebada. El mayor volumen de hectáreas sembradas también permite negociar la compra de insumos más baratos y absorber los costos fijos de manera más eficiente.

La época ideal para entrar al negocio es esta época del año, porque hay margen para la campaña de fina y se define la gruesa según la zona.

Pensar a mediano plazo, por lo menos dos o tres años, ya que el clima tiene mucha incidencia en la producción agrícola y una campaña se menor rentabilidad se puede compensar con la siguiente.

Desde adentro. José Demicheli es Director General de Adblick, un fideicomiso agropecuario que comenzó a trabajar hace tres años y que sembró 21 hectáreas en la última campaña y aporta un elemento más a considerar, que el fideicomiso no debe tomar deuda con bancos ni proveedores porque es un negocio de riesgo y muy volátil, por eso tampoco compramos insumos a cosecha, pagamos todo al contado. Con respecto a la oferta de este tipo de inversión, Demicheli considera que “hoy es un actividad instalada y a pesar de todas las políticas sigue siendo una buena oportunidad. Esto es muy simple, si el inversor no gana, nosotros tampoco. Para que la inversión funcione hay que tener muchos cultivos en muchos lugares, cero deuda, cobertura y seguro de impantación. Lo único que resta es que el inversor esté contento.” Sobre el contexto donde se están desarrollando lo pools de siembra, José considera que “estamos en un país que sigue siendo el complejo oleaginoso más importante. Somos muy eficientes y por eso podemos exportar. La campaña que se viene la vemos bien, con efecto “Niña” y un buen clima, sin problemas de agua y precios sostenidos. La sequía generó que no se recalienten los alquileres”.

Publicada en el Nro. 212 de Mayo de 2012.

Archivado en:

 

 

7 pensamientos en “Cómo elegir un fideicomiso agropecuario”

  1. Estoy buscando un Fideicomiso para representar en la zona sur de santa fe, mi trabajo seria hacer los controles correspodientes a campo ( Barbechos, siembra, Cosecha) ya que tengo contactos para conseguir buenos campos, en mi zona.

Deja un comentario