Supercampo

Twitter

Facebook

G Plus

Huertos y Jardines

26/05/2012

Qué hacer en la huerta familiar durante los meses de invierno

Las tareas necesarias para que la huerta sea productiva en esta época del año y quede preparada para las siguientes.

La huerta familiar en la temporada otoñal presenta particularidades que se deben tener en cuenta para su mantenimiento. Un ejemplo de manejo bien llevado a cabo es la huerta orgánica cuidada por Hugo Armoa, ubicada en Pilar, provincia de Buenos Aires, donde se llevó a cabo la producción fotográfica de esta nota. En esta huerta, la alimentación del suelo se hace solamente con compost elaborado con cortes de pasto y otros subproductos orgánicos del mismo establecimiento. Un tablón cultivado con rúcula es un ejemplo notorio de la calidad del terreno. La receta: continuas y regulares incorporaciones de compost en cada cantero.

Buen suelo. Es uno de los puntos de partida fundamentales, entre otros, para el éxito de cualquier propuesta agronómica y hortícola. El suelo ideal debe ser oscuro, tan liviano y esponjoso como dócil para su laboreo, muy aireado y húmedo al mismo tiempo, sin llegar a embarrarse. La pala de mano penetra sin esfuerzo y las malezas, si las hay, salen tirando con los dedos. En esta época se puede pasar el escardillo carpiendo entre las mínimas plantas de lechuga, al mismo tiempo que se hace el desmalezado temprano para ventilar el suelo. Luego se arrima una cantidad de tierra a la base de las lechugas, cuidando de no hacer el mínimo daño a las frágiles plantas con la herramienta o el calzado. En cuanto a la sanidad, las hormigas podadoras suelen ser una amenaza constante, por ello es necesario realizar un control de permanente. La mayoría de los insectos poseen un sentido del olfato muy desarrollado y, por lo tanto, su presencia puede evitarse con plantas olorosas como el romero. Una huerta que no requiere agroquímicos incorpora un valor agregado a la calidad de vida.

Preparación. Es una de las tareas de mayor importancia durante esta época del año. Los canteros preparados anticipadamente, denominados “en barbecho”, rendirán más debido a que en este período los suelos acumulan humedad, nutrientes, se oxigenan y también mejoran sus aspectos físicos como el desterronamiento. Existen diversas posibilidades para trabajar eficientemente el suelo. Puede procederse de la siguiente manera: en uno de los extremos del tablón se hace un surco de punta a punta con las medidas del ancho y la profundidad de la pala de puntear. Este material removido se coloca en el extremo opuesto del tablón. El primer surco se tapa con la tierra obtenida del segundo y así se trabajan sucesivamente los restantes hasta llegar al extremo opuesto del tablón. El último surco se tapa con el suelo acopiado del primero y con ello el cantero queda nivelado como antes del laboreo, evitando encharcamientos.

Media sombra. Una opción es la presencia del cerco perimetral de alambre tejido y su portón que previene el ingreso de animales domésticos y también silvestres, así como una estrucutura de madera que sostiene eventualmente el tejido media sombra, como manera de lograr un espacio reparado de las heladas invernales.

Poder germinativo. Debe ponerse atención a la calidad y estado de conservación de las semillas empleadas. Esimportante controlar la fecha de vencimiento de los sobres, pues el poder germinativo disminuye con el tiempo. Existe, sin embargo, una tendencia en las modernas huertas ecológicas a mezclar hortalizas difertentes, con el objetivo adicional de desorientar a las plagas y enfermedades cuyos huépedes se dispersarían.

Rastrillado. En la preparación de los canteros (o tablones), el uso del rastrillo tradicional pasado en diferentes direcciones complementarias, suele hacerse luego del punteado. Además de mejorar la deseada nivelación, el rastrillo permite un deseable desterronamiento prácticamente total.

Siembras. Contar con un invernáculo, calefaccionado o no, permite la siembra de las más diversas hortalizas en este momento del año, siempre y cuando se pueda continuar el cultivo en ambientes suficientemente protegidos que garanticen temperaturas primaverales y, por supuesto, libres de heladas. Con estas siembras bajo vidrio es posible lograr las primicias o cosechas anticipadas en relación con los cultivos habituales del lugar. En una huerta ubicada en el frío sur de la provincia de Buenos Aires, los tomates se siembran en invierno utilizando pequeños cajones-almácigo dispuestos para estar abrigados bajo la típica cocina a leña o cocina económica del campo. A fines de noviembre comienzan a cosecharse, cuando lo normal en la región es hacerlo en pleno verano. En los invernáculos se suelen utilizar calentadores caseros alimentados por kerosene a presión o eléctricos, que se encienden al atardecer cuando se esperan las heladas. En otros casos, el sistema de calefacción (cualquiera sea) se activa en forma automática. En algunas huertas, además de contar con microclimas reparados, como puede ser un cantero construido con cierta pendiente hacia el norte. En tales casos, la colocación de una capa de pasto seco, llamada “mulch” o estrato protector, también suma recursos utilizables para una posible horticultura doméstica con un mantenimiento más importante.

Páginas: 1 2

Archivado en:

 

 

6 pensamientos en “Qué hacer en la huerta familiar durante los meses de invierno”

  1. YO PIENSO QUE SI TODOS SEMBRAMOS 1 COSA NADA MAS Y LO QUE SEMBRAMOS LO IN TERCAMBIAMOS AL VESINO LA ECONOMIA DE NUESTRO PAIS CAMBIARIA UN MONTON Y NOSOTROS TANBIEN YO CIEMBRO SAPALLO Y LO REGALO Y A CAMBIO ALGUNOS ME TRAEN BERDURO Y HOTROS DAN LAS GRACIAS …ES MUY GRATO DAR UN SALUDO

Deja un comentario