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Economía y mercados

14/12/2018

Forrajeras: elegir con criterio

Crece la oferta de maquinaria para reservas forrajeras cada vez más específicas y por ello es necesario conocer cuál se adapta mejor a las necesidades del establecimiento.
La tecnología que poseen las máquinas forrajeras en Argentina está al mismo nivel que en el resto del mundo, por ello es que los productores puede elegir el equipo específico para sus necesidades.

En la maquinaria para la conservación de forraje, todos los años se presentan novedades que tienen que ver con las marcas que tienen que ver con aspectos comerciales. Desde el punto de vista de lo técnico, la Argentina no se encuentra atrasada y posee la misma tecnología disponible en el mundo, por ello está entrando en un nivel de elección de los equipos mucho más específico, de acuerdo con las necesidades de los usuarios.

ROTO O MEGA. Dentro de la parte de henificación, muchas veces se discute la opción entre la megaenfardadora y la rotoenfardadora y no podemos compararlas, porque los campos donde pueden trabajar mejor son diferentes, así como el nivel de inversión que requieren. La opción de la megaenfardadora está mucho más direccionada por una tasa de amortización a la generación y comercialización de forraje. Por su parte, la rotoenfardadora, aunque su uso también tiene que ver con la comercialización, está mucho más adoptada masivamente por productores individuales, debido a que la amortización se hace mucho más factible.

Otro punto que también ha tenido un suceso enorme en los últimos años, es la adopción de los procesadores de fibra en las máquinas de henificación, tanto en las megaenfardadoras como en las rotoenfardadoras. Su inclusión no tiene que ver con si es mejor o peor, es una herramienta más. Según el caso y clases de maquinaria, quizás el procesador de fibra hasta termina siendo un ingrediente más en la pérdida de forraje.

Antes de optar, los productores deben considerar la incorporación o no del procesador de acuerdo a la manera que están manejando la alimentación. Si tenemos un buen mixer y damos una ración totalmente mezclada, donde ese mixer permite un procesado de fibra rápido y eficiente, en ese caso no tendría por qué utilizar procesador de fibra. En cambio, si necesito darle heno a un rodeo de terneros, el procesador de fibra puede facilitar el consumo de ese forraje por parte de los terneros. Hay que elegir a la rotoenfardadora o la megaenfardora en función de la herramienta de alimentación o el sistema de suministro relacionados.

En el caso de las megaenfardadoras, hay clientes que piden la fibra procesada, otros que piden con fibra sin procesar y se relacionan con la cantidad de hp, consumo de combustible y la pérdida física y de nutrientes que tendrá esa máquina en la confección del heno.

PICADO. Haciendo un paralelismo con las máquinas picadoras, hay diferentes procesados de granos y en ese aspecto hay que ser muy cuidadosos porque al parecer, muchas empresas están en pugna sobre la calidad del procesador. La elección debe estar relacionada con qué grano, qué nivel de partido se busca y cuánto se necesita cuidar la fibra. Hay procesadores de granos que muelen el grano y no hacen ningún trabajo sobre la fibra, hay otros que parten el grano y procesan un poco la fibra para abrir una mayor superficie de ataque de las bacterias a nivel ruminal. También hay procesadores específico de sorgo.

La matriz que maneja la maquinaria agrícola en el momento actual tiene que ver con la especificidad y en el momento de ver la maquinaria agrícola más adecuada para cada proceso productivo. Desde la determianción de éste se debe salir a elegir la máquina. Siempre hay algunas más eficientes que otras, pero esto tiene que ver en la manera que se procesará la fibra o mejorará la asimilación de nutrientes como el almidón del grano. La oferta de maquinaria agrícola forrajera se está poniendo más específica y por eso debemos estar atentos a los detalles a la hora de elegir la más indicada para el establecimiento.

Alfalfa de exportación.  Gastón Urrets Zavalía, técnico del INTA Manfredi destacó la necesidad de adecuar el heno de alfalfa “a las características generales de la demanda mundial, valorando en forma objetiva su calidad en base a la Clasificación de Henos propuesta por INTA. Los parámetros químicos contribuyen a determinar la calidad de un heno y la categoría a la que pertenecen en la clasificación propuesta. Por un lado, están la Fibra Detergente Neutro (FDN, %), que representa el total de componentes de la pared celular de las plantas y la Fibra Detergente Ácido (FDA, %) que identifica la parte indigestible de la pared celular.

Además está el Valor Nutritivo Relativo del forraje (VNR) que es una valoración o puntaje de la calidad basada en su digestibilidad y potencial de consumo, estimados a partir del FDA y el FDN, respectivamente. Otros de los parámetros químicos son la Proteína Bruta (PB, %) y Total de Nutrientes Digestibles (TND, %). El técnico indicó que en general “un heno de exportación, así como el requerido en las categorías más exigentes de los rodeos de leche y carne en el mercado interno, debe presentar no más de 32 % FDA y de 40 % FDN, y no menos de 150 puntos VNR y de 18 % PB.

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