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Agronegocios

21/02/2018

Consejos para la nutrición de un césped sano

El césped es protagonista destacado en cualquier espacio verde. Más allá de las distintas variedades, es un cultivo muy susceptible a su correcta nutrición.

La fertilización es uno de los factores más importantes para conseguir un césped denso, resistente, verde y uniforme. Aquí, la elección del tipo de fertilizante, junto con su manejo (dosis, época de aplicación y fuente), se convierte en una decisión indispensable para los responsables de la creación y mantenimiento de áreas verdes.

COMPO EXPERT aporta los principales criterios objetivos que, desde el punto de vista técnico y económico, deben considerarse en la elección y utilización de fertilizantes para el césped.

Al igual que resto de los cultivos, el césped tiene una serie de demandas nutricionales sin las cuales no es posible un desarrollo adecuado. Los principales nutrientes que se aconseja aplicar son:

Nitrógeno: Elemento esencial para el crecimiento y regeneración del césped. Su falta produce color verde claro, amarillento, bajo rebrote, que deja el espacio libre -entre otras cosas-, para el nacimiento de malezas menos exigentes de este elemento. Su exceso produce desarrollo exuberante y acolchonado (revolcado sin estructura), además de mayor susceptibilidad a las enfermedades y a la falta de riego.

Fósforo: Favorece el desarrollo radicular y la precocidad del césped.

Potasio: Aumenta la resistencia a enfermedades, a la falta de agua y al frío. Es un elemento clave para mantener la estructura del césped. Conviene que no venga acompañado de cloro.

Magnesio: Elemento fundamental en la formación de la molécula de clorofila, que es la responsable de dar color verde a las plantas.

Además de estos nutrientes, son requeridos otros como el calcio, el azufre y los microelementos (zinc, hierro, cobre, manganeso, boro y molibdeno), imprescindibles para metabolizar los elementos demandados en mayor cantidad, como el nitrógeno.

Un punto importante en todos los cultivos, para poder manejar su nutrición, es conocer su demanda, lo que depende de cada una de las especies y de la frecuencia de corte a la que esté sometido cada césped. En el cuadro siguiente se pueden observar algunos valores de referencia.

Si se compara con los cultivos tradicionales, los céspedes tienen una muy alta demanda de nutrientes, que se incrementan cuánto mayor es la frecuencia de cortes. En cuanto a los momentos de mayor demanda (curva), estos están asociados a las condiciones ambientales como la temperatura y el agua, además de las especies.

Para la elección de un fertilizante, se recomienda considerar el equilibrio nutricional entre nitrógeno, fósforo y potasio, que son los tres elementos más demandados por el cultivo y la dinámica que se genera en el suelo. En el caso del nitrógeno, las plantas demandan cantidades iguales o similares todos los días, por lo que este elemento debe estar disponible siempre en el suelo. Ahora bien, si se coloca una cantidad con una fuente como urea, habrá una gran cantidad de nutriente disponible que el cultivo no va a poder tomar, y la oferta excesiva se traduce en crecimiento desmedido, además de que el elemento se puede perder en profundidad por lixiviación (lavado).

COMPO EXPERT ha desarrollado fertilizantes con equilibrios nutricionales y entrega progresiva (lenta), para favorecer y lograr un césped de buena calidad.

Floranid® Twin combina dos modos de acción en el mismo fertilizante: Isodur® y Crotodur® (cadenas de nitrógeno unidas), pudiendo proveer el elemento por más tiempo, en forma duradera y sustentable con el medio ambiente. Su lapso de acción es de hasta 4 meses, independiente de las condiciones climáticas.

Floranid® Twin funciona liberando Isodur® (Isobutildilendiurea) mediante hidrólisis en función de la humedad y Crotodur® (crotonildilendiurea), mediante actividad microbiana en función de la temperatura. Presenta una baja concentración salina y conductividad, evitando el quemado.

Esta tecnología asegura una provisión continua con mejor eficiencia en el uso del nitrógeno, menos lixiviación, mejor sistema radicular y más carbohidratos en las plantas, logrando además un fertilizante amigable con el medio ambiente al evitar contaminación.

 

 

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