Supercampo

Twitter

Facebook

G Plus

Suscribite

21/06/2017

Drones: secretos para manejarlos

Estos equipos voladores no tripulados brindan información en tiempo real que permite tomar decisiones rápidas sobre cultivos y ambientes.

Son livianos, pequeños y rápidos. Funcionan con energía limpia y generan gran cantidad y calidad de información en tiempo real. Por esto, los equipos voladores no tripulados, conocidos como drones, llegaron al sector agropecuario para quedarse. Para saber implementarlos en el manejo de la agricultura, el relevamiento de ganado y la prospección del ambiente, los técnicos del INTA dan algunas pautas.

De acuerdo con Mauro Pinotti –especialista en nuevas tecnologías del INTA– resulta fundamental estar capacitados y conocer todo lo referido a estos equipos para su implementación eficiente en las actividades productivas: Cómo se operan, las reglamentaciones vigentes y los distintos modelos disponibles en el mercado.

Para Pinotti, “los equipos voladores no tripulados (RPAS, por sus siglas en inglés) tienen aplicaciones infinitas que se extendieron al ámbito civil y, específicamente, al sector agropecuario como el transporte de objetos, fotografía y filmación, mapeos, teledetección y la agricultura de precisión”.

Entre las ventajas de su implementación, destacó “el menor costo y mantenimiento que las operaciones a cargo de aviones tripulados y la posibilidad de hacer cosas nunca antes imaginadas al contar con un objeto de poco tamaño capaz de realizar maniobras de alta precisión y radios de giro muy reducido, sin infraestructura sofisticada”.

Capaces de mantener de forma autónoma y nivel de vuelo controlado y sostenido, estos vehículos sin tripulación pueden pesar entre 10 y 150 kilos y tener alas fijas o ser multirotor con 4, 6 u 8 rotores con hélices.

En cuanto a los criterios generales para su operación, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) establece: “Está prohibido sobrevolar sobre aglomeración de personas, zonas densamente pobladas, dentro del radio de cinco kilómetros de la pista de un aeródromo o 500 metros de un helipuerto”.

Asimismo, la ANAC advierte sobre la necesidad de “tener contacto visual permanente” y realizar las operaciones “en horario diurno y en condiciones meteorológicas favorables”.

 

Archivado en: , , , , ,

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *