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09/11/2016

Escenario positivo de cara a una nueva cosecha de trigo

La Bolsa de Cereales de Bahía Blanca indicó que se esperan unas 12,5 millones de toneladas como resultado de la campaña 2015/16, al tiempo que se mantiene una tónica alcista de precios.

La próxima cosecha de trigo rondaría los 12,5 millones de toneladas, y junto a una tónica alcista de precios hace suponer, según admite la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, un escenario positivo que se ve apuntalado por la buena inversión realizada para mejorar la productividad y calidad de los cultivos.

Así lo indicó Iván Ullmann, de la Dirección de Estudios Económicos de la bolsa bahiense, quien ponderó el buen nivel de precios que ofrece el trigo a instancias de presentarse una mejora en la calidad: según el Mercado a Término de Buenos Aires, ofrece valores de u$s145 a enero, u$s155 a marzo y u$s165 a julio de 2017.

«La cosecha 2015/16 -dijo Ullmann- sería de 12,5 millones de toneladas, a los cuales se le debe sumar un stock remanente de entre 500.000 y 1 millón de toneladas, de las cuales 4 millones tendrán por destino Brasil y un monto similar el norte de África y Asia. Descontamos una demanda interna de 5,5 millones, lo que deja abierto un mercado alcista por la puja» entre los molinos harineros y la exportación para hacerse de los mejores lotes.

Así, las buenas perspectivas para colocar un volumen importante de trigo de la nueva cosecha en Brasil, y en otros mercados externos, promueve una mejora sensible en los valores pagados que ronda un 15% en los primeros seis meses del año próximo.

Si bien Brasil debe anualmente buscar en el exterior un total de 6 millones, la industria brasileña planea adquirir un millón de toneladas en Paraguay y Uruguay, y un volumen similar en los Estados Unidos y Canadá, dejando el camino libre para adquirir cerca de 4 millones en la Argentina, donde este año podría volver a venderle cereal a un nivel de proteína superior a 10.

Esto lleva tranquilidad al productor triguero a poco de comenzar con la trilla, que apuesta a la exportación como mecanismo para bloquear la especulación que impone en los últimos años la industria molinera local.

En la zona del sur bonaerense, a los trigales les falta para completar el ciclo hasta unos 40 días antes de permitir el ingreso de las trilladoras a los campos, y tal como reconoció Ullmann la situación resulta ser «bastante prometedora».

En los trigales del sudoeste bonaerense el clima ha acompañado a los cultivos, donde se espera que no se registren calores excesivos para posibilitar la obtención de un rinde que promediarían los 2.500 kilos por hectárea.

Es por ello que, con 4,5 millones de hectáreas sembradas durante la presente campaña y las pérdidas registradas en las zonas inundadas, se podría -a instancias de los buenos rindes producto de la inversión en fertilizantes- superar los 12,5 millones de toneladas.

Allí pesará el empleo de tecnología y el uso de fertilizantes, ya que durante el 2016 por cada kilo de trigo obtenido se podía comprar 100 kilos de urea, mientras que en el 2015 esta relación resultaba desfavorable, debido a que era de 5 a 1.

FUENTE: DyN

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